Ramón Boldú
Ramón Boldú (Lleida, 1951) nació en plena comarca de Segarra y desde los cuatro años reside en Barcelona. Se lo trajeron sus padres, huyendo, ellos de los malos espíritus y él del plan Marshall (estaba harto de tanta leche en polvo), como bien él contara en uno de sus primeros trabajos autobiográficos. Poco después, allá por los 70, ya nos tocó la moral durante varios años con la serie Los sexcéntricos, en la contraportada de la revista Lib, faceta de dibujante que tendría su continuación con Mario Gamma “El griego”, (La Cúpula, 1991).
Ya en los 90 se revela como pionero en España de los cómics autobiográficos con sus obras Bohemio pero abstemio (La Cúpula, 1995) y Memorias de un hombre de segunda mano (Glénat, 1998), que fueron serializadas en la revista El Víbora y reeditadas en 2009 por Astiberri en un volumen integral. Su muy particular periplo vital trasladado al papel continúa con El arte de criar malvas (Astiberri, 2008) y Sexo, amor y pistachos (Astiberri, 2010), y, tras vérselas con la figura del poeta Miguel Hernández en La voz que no cesa (EDT, 2014), realizado junto con Ramón Pereira y recuperado en 2017 por Astiberri, prosigue con La vida es un tango y te piso bailando (Astiberri, 2015), Los sexcéntricos. De la creación al calvario (Astiberri, 2017), Bat Alan. Biografía de un asesinato social (Astiberri, 2022), y concluye por ahora con los tres primeros tomos de la tetralogía Perdidos por el más allá (Astiberri, 2020, 2024 y 2026).
